¿Considera que su hijo vale tanto como tres o cuatro depósitos de gasolina? Por supuesto que sí. Por supuesto que considera que todos y cada uno de los ocupantes de su vehículo deberían estar sujetos con equipos de seguridad homologados.
La seguridad de los niños en el coche cuesta muy poco y, sin embargo, significa mucho. Las lesiones sufridas en accidentes de tráfico son, a menudo, irreversibles, pero muchas de ellas pueden evitarse utilizando equipos de seguridad. Piense en esto antes de ponerse en marcha: ¡Es su elección y su responsabilidad!
El coste no es una excusa cuando se trata de sistemas de retención infantiles que garantizan la seguridad de los niños en los coches. Las sillas de coche no escasean, sino que existe una amplia variedad. La información sobre productos que cumplen los requisitos y normas europeas le ayudará a tomar la decisión acertada.
Cuando compra una silla de coche infantil con una gran E enmarcada en un círculo, está comprando una silla segura y probada minuciosamente. El marcado europeo de homologación constituye la garantía de calidad y seguridad del equipo que ha elegido. En Trygg Trafikk (“Tráfico Seguro”) le deseamos a usted y a su hijo lo mejor con la silla que elija y que disfrute de unos viajes felices en coche.
En Suecia, las autoridades han llevado a cabo campañas durante 25 años para que los niños se sienten en sillas especiales en el sentido contrario a la marcha cuando viajan en coche. El motivo principal es evitar lesiones en la cabeza y en la zona del cuello. La cabeza de los niños es muy pesada si se la compara con el resto del cuerpo. La cabeza de un bebé de nueve meses comprende el 25% de su peso corporal total, mientras que en un adulto la cabeza pesa un 6%. Si se produce un choque, el cuello del niño se ve sometido a una tensión proporcionalmente más alta. En una silla colocada en el sentido contrario a la marcha, la fuerza de un impacto se distribuye de forma óptima sobre la cabeza y la espalda del niño. En Suecia se utilizan más de un millón de sillas en el sentido contrario a la marcha, y no conocemos ningún caso en el que un niño que viajara en el sentido contrario a la marcha haya sufrido lesiones graves al producirse una colisión. Las investigaciones sobre accidentes en Suecia han demostrado que las sillas de coche para niños diseñadas para ir en el sentido contrario a la marcha reducen las lesiones graves en un 92%, mientras que las sillas instaladas en el sentido de la marcha solo reducen las lesiones en un 60%. En los últimos años, el resto de Europa también se ha concienciado en este sentido. Se han producido algunos casos de parálisis en niños debido a lesiones en el cuello por utilizar sillas en el sentido de la marcha. Se ha discutido mucho acerca de si hay que medir la fuerza que se ejerce en los cuellos de los maniquíes de pruebas cuando se están probando las sillas infantiles para su homologación. Una vez que esto ocurra, cabría esperar que las sillas para ir en el sentido contrario a la marcha se aprueben también para niños de hasta tres años.
Inggard Lereim, Profesor, Doctor en Medicina y Presidente de la Asociación de Medicina de Tráfico Nórdico, comparte con nosotros sus experiencias y resultados de sus investigaciones.
La cabeza de un bebé, comparada con la de un adulto, es cuatro veces más pesada en relación con el resto de su cuerpo. El cuello de un bebé no se ha desarrollado lo suficiente como para mantener su cabeza erguida, por tanto, el bebé necesita soporte y protección extra en la zona de la cabeza y del cuello. En un accidente, el cinturón de seguridad que se cruza a la altura del estómago puede provocar lesiones en el hígado, los riñones y el bazo. El cinturón debe estar diseñado para pasar por la zona de las caderas del niño, o en forma de Y con una tira que pase entre las piernas del niño.
En colisiones laterales, el riesgo de lesiones es, proporcionalmente, muchísimo mayor al de las colisiones frontales o traseras. Sin embargo, hasta hace poco no se han comenzado a llevar a cabo investigaciones exhaustivas en lo referente a este tipo de impactos. Hoy en día, las sillas de coche para niños cuentan con refuerzos efectivos a los lados, que han superado ensayos de choque más rigurosos que los exigidos para obtener la homologación CEPE. Las sillas de coche para niños con los diseños más avanzados, fabricadas para soportar estos impactos, están reforzadas, en la mayoría de los casos, con metal.
Abrirse paso a través del tráfico puede resultar peligroso, sin embargo, es necesario hacerlo por motivos prácticos. Por tanto, conviene que nuestros hijos tengan la mejor protección posible. Hasta los cuatro años, debería darse por sentado que tienen que viajar orientados en el sentido contrario a la marcha en sillas infantiles diseñadas para este fin. La razón es muy sencilla: una silla diseñada para ir sentado en el sentido de la marcha incrementa la seguridad en un 50%, mientras que con una silla que se instale en el sentido contrario a la marcha, ¡la seguridad aumenta en un 90-95%! Como padres, somos los responsables de la seguridad de nuestros hijos y debemos protegerlos lo mejor posible, también cuando circulamos, y asegurarnos de que todos los ocupantes lleven puestos los dispositivos de seguridad.